Para colaborar con la Iglesia no solo son necesarios recursos económicos. Desde la Conferencia Episcopal Española han elaborado cinco puntos que nos pueden ayudar:

> Acércate a tu parroquia y pregunta por las necesidades que existen. Catequesis, grupos de apoyo a desfavorecidos, campamentos, ayuda administrativa en la parroquia, etc.

> Piensa cuáles son tus dones y cómo podrías compartirlos en la parroquia. Quizás te gusta enseñar y puedes dar catequesis, o te gusta la comunicación y puedes ayudar con la web de la parroquia…

Recuerda a tu Iglesia en tus oraciones. Puede que no tengas mucho tiempo, pero siempre hay un hueco para hablar con Dios y pedirle por tu Iglesia.

Fórmate si lo necesitas. Puede que seas tú el que quiera completar su formación cristiana o necesites apoyo en algún área de tu vida. Si tú estás bien podrás ayudar a los demás y compartir tu conocimiento.

Piensa si puedes realizar alguna donación periódica, por pequeña que sea, a tu parroquia. También en este sentido puedes investigar las necesidades de la parroquia y colaborar con ella. El compromiso económico no solo ayuda a la labor de la Iglesia, también te hará sentir una mayor vinculación con ella.