A menos de 20 días para la Semana Santa, miles de hermandades y cofradías en toda España intensifican los preparativos. Ensayos de costaleros, traslados de imágenes o la coordinación de procesiones movilizan a miles de personas y requieren una organización cada vez más compleja.
En este contexto, la protección del patrimonio y la gestión de riesgos se han convertido en un aspecto clave para las hermandades. Las procesiones y actividades asociadas implican responsabilidad en el espacio público, la seguridad durante ensayos y preparativos o la preservación de bienes históricos y artísticos de gran valor.
En UMAS Seguros llevamos años acompañando al mundo cofrade con soluciones aseguradoras adaptadas a su realidad. Actualmente contamos con 1.139 pólizas de hermandades y cofradías, que agrupan a 796 mutualistas, con una cartera cercana a los 400.000 euros en primas.
La presencia de la mutua resulta especialmente significativa en Andalucía, donde se concentra aproximadamente el 60% de nuestra actividad en este ámbito, reflejo del peso que la tradición cofrade tiene en la región y de la estrecha relación de UMAS con el tejido de hermandades.
A lo largo de los últimos años, la aseguradora ha desarrollado soluciones específicas para hermandades, orientadas a responder a las particularidades organizativas y patrimoniales de estas corporaciones. Estas coberturas incluyen aspectos como la responsabilidad civil durante procesiones y actos organizados por las cofradías, la protección del patrimonio histórico-artístico o la cobertura de actividades preparatorias vinculadas a la Semana Santa.
En línea con esta especialización, desde UMAS lanzamos en 2025 un nuevo producto específico para hermandades, con el objetivo de seguir adaptando sus coberturas a un ámbito que combina tradición, patrimonio y una intensa actividad organizativa.
La Semana Santa constituye uno de los fenómenos religiosos y culturales más relevantes de España. Cada año moviliza a miles de cofrades, voluntarios y devotos, además de atraer a un importante número de visitantes. En este contexto, contar con herramientas adecuadas de protección resulta fundamental para que las hermandades puedan desarrollar su actividad con seguridad y tranquilidad.